Llevo una temporada en la que no doy pie con bola, estoy de exámenes, y todo me sale al revés, se que no es culpa mía, pero me siento culpable. No es culpa mía, porque no tengo tiempo para estudiar, ya que mi padre me hace trabajar todos los días, no entiende que estoy de exámenes, que tengo que empollarme mucho temario. Pero quiere que apruebe, quiere que trabaje y me saque la carrera. Pero el que más ganas tiene de acabarla soy yo, porque acabar la carrera, significaría, el día en el que volvería a nacer, trabajaría en lo que a mí me gusta, no tendría que darle cuentas a nadie, simplemente esperaría mi nómina a final de mes para darme un caprichito, y ahorrar para un piso, y así poder independizarme por fin.

Pero no hay manera, me quedan tres exámenes, y sólo puedo estudiar por las noches, pero no lo hago, no lo hago porque llevo un día de mierda, y lo que más me apetece cuando llego a casa es irme a cenar al campo de un amigo con más amigos, y evadirme así de la mierda de día que he tenido.

Necesito un aliciente para seguir vivo, algo que me demuestre que puedo levantarme tranquilo por la mañana, algo que me permita demostrar que sigo vivo, que estoy aquí. Lo que voy a hacer esta semana es estudiar por las noches, a ver si termino la carrera y puedo seguir con mi vida, dejando de arreglar la de los demás. Pero creo que no voy a conseguirlo, por más que lo intento, por más que estudio, no me llevo una satisfacción, no se que hacer, ¿será demasiado para mí esta carrera? ¿o quizás es que no le dedico todo el tiempo que debería? Yo creo que son las dos cosas, pero no me atrevo a compartir estas cosas con mis amigos, necesito una respuesta.

Veo que a la gente todo le sale bien, saca los estudios para adelante, y tienen una pareja estable, aunque lo de la pareja prefiero dejarlo por un tiempo, si algo me ha enseñado mi vida amorosa, es que es igual que un reloj de arena, a medida que se llena el corazón, se vacía el cerebro.

Un beso a la gente que lee este blog, si es que hay alguien ahí.

Parece mentira, pero el día de ayer fue genial, no lo olvidaré en la vida. Todo lo bueno empezó a las 5 de la tarde, cuando una amigo y yo nos fuimos a tomar café al Café Cinema de la Gran Vía en Alicante. Mi cafetería preferida. Es verdad que esa chica y yo no teníamos demasiada confianza, pero nuestra conversación de 3 horas nos dio para contarnos nuestras vidas, nuestros problemas. La verdad es que pienso que este es el comienzo de una buena amistad, pero nada más lejos de ahí, para la contra de lo que piensen muchos.

Después de cena en un bar de aquí, cena en la que acabó sentándose en nuestra mesa a tomarse una copa hasta el dueño del bar, pero lo mejor aún estaba por venir. Nos fuimos a Amanecer, la mejor discoteca en la que he estado en mi vida, dicha discoteca está en la playa, al aire libre, y tiene una decoración tremenda.

El caso es que después de haber estado “bailando” un buen rato, se acerca una chica a pedir fuego, me quedé helado de lo guapa que era esa chica, luego se quedó al lado de nosotros con una amiga bailando. No parábamos de mirarnos y de sonreirnos, pero justo cuando iba a acercarme a hacer el tonto, mi grupo decidió que era hora de irse, y claro como no había ido en mi coche, no tuve más remedio. Llegamos de nuevo a mi pueblo, y en mí reinaba un silencio constante, causador por mi infantil arrepentimiento.

Me dejaron donde tenía el coche y estuve a punto de volverme a la discoteca yo sólo para ver si me la encontraba de nuevo, pero ya era tarde, y tardaría en llegar media hora o más, para entonces, lo más seguro es que no estuviese.

Pero lo que tengo claro es que el sábado próximo volveré, a ver si tengo suerte y ella también vuelve. Ya tengo claro lo que voy a decirle: “perdona ¿me escuchas un segundo? yo soy el gilipollas que te dio fuego la semana pasada, me llamo ….. si no quieres que nos conozcamos, cogemos mi dignidad y yo y nos marchamos”

Hoy tenía el último examen de este cuatrimestre, y la verdad es que esperaba sacar nota, pero he salido del aula con una mano delante y otra detrás, no han servido de nada las horas de estudio, las noches sin dormir, los folios y la tinta malgastada, no ha servido de nada, y ahora estoy al borde de la locura.

Pensaba que este año las cosas me iban a salir mejor, pero no, todo sigue igual, los mismos días, la misma mierda, la misma sensación de malestar, la misma sensación de impotencia, la misma sensación de soledad, de yo contra el mundo.

Ya no se que hacer, si mandar la carrera a la mierda y centrarme en el próximo examen que tengo en julio, necesito algún aprobado para poder seguir adelante, para demostrarle a la gente que no he perdido el norte, que no soy un inútil, me gustaría ser ese sueño de un hombre que nunca se rinde, que piensa que ha suspendido, pero que en septiembre se saldrá de la tabla en esa asignatura.

Quiero acabar ya, darme cuenta de que todo sale bien, de que sirvo para algo, es más, eso me motivaría más a la hora de estudiar, y un día acabaría la carrera y me pondría a trabajar, ya no tendría que depender de nadie, sería autosuficiente, mi vida brillaría pon fin. Como anhelo ese día, pero siempre que sueño hay una voz que me dice: “Bienvenido al mundo real”, aunque me gusta seguir pensando que mis sueños son mentiras que un día dejarán de serlo.

Porque la vida me trata a patadas, la muy cabrona pisa el barro y se limpia el zapato en mi cara. Todo empezó en el momento en el que empecé a ser feliz, mi vida iba sobre ruedas, tenía la novia perfecta en todos los sentidos, la mejor persona del mundo, hasta que al final me demostró lo contrario. Todos los fines de semana íbamos a cenar con los amigos, todo eran parejitas, incluso nosotros, lo pasábamos de cine, no veía la hora de salir de la universidad para coger el coche e ir a verla a su pueblo, que está a 12 kilómetros del mío.

Pero un buen  día….. por llamarlo de alguna manera, todo cambió, me dejó, sin darme explicaciones, simplemente me dijo que la trataba demasiado bien, y eso es verdad, es raro, pero es verdad. Ahora pienso en que debería de haberla humillado y maltratado desde el primer día. Pero es que mi anterior vida amorosa no ha sido mucho mejor, por h o por b siempre me he quedado con una mano delante y otra mano detrás.

El lado bueno del asunto es que, esta vez fui yo el que se quedó con los amigos, excepto con un innombrable con el que ya no me hablo, y no me arrepiento, la verdad es que me ha hecho un favor, porque se portaba como un crío. Sí, me quedé con los amigos, pero todos ellos seguían teniendo a su pareja, seguía saliendo con ellos los fines de semana, pero me sentía sólo, rodeado de un montón de gente, no se si me entendéis, pero eso es lo que yo sentía y siento.